Paul vs Suecia

Después de su show en el Scandinavium Halle en Gothenburg, Suecia, el sistema P.A. es bruscamente cortado por la policía quien espera para interrogar a Paul, Linda y Denny Seiwell por siete onzas de marihuana que los funcionarios de aduana habían interceptado. Entre las escenas de confusión tras bastidores, son fotografiados por el fotógrafo de la gira Joe Stevens, los tres, con la secretaria de Paul Rebecca Hines, siendo llevados al interrogatorio en la jefatura de policía. Más tarde son detenidos por cargos de posesión de droga y multados al equivalente de 1000, 200 y 600 dólares respectivamente. Después de tres horas de interrogatorio, le confiesan a la policía que el cannabis que ellos fuman les son enviados diariamente por correo desde Londres.

Paul, Linda y Denny admiten, según las autoridades, que fuman marihuana todos los días y son casi adictos. Pero, según John Morris, pasan cosas diferentes en la jefatura de policía. “Paul, Linda y Denny realmente admitieron a la policía sueca que fuman cannabis. Al principio lo negaron pero la policía les hizo pasar un momento áspero y comenzó a amenazar con todo tipo de cosas. La policía dijo que no dejarían salir al grupo del país a no ser que confesaran. Las drogas fueron encontradas en un paquete dirigido a Paul por los hombres de la aduana. Mucha gente envía drogas a la banda. Piensan que les hacen una especie de favor, en cambio causa toda esta clase de problema. Era simplemente un caso de declaración de culpabilidad, pago de multa y luego salida de la ciudad. En cuanto a nosotros, el negocio entero ha terminado”. Uno de los miembros de Wings es oído comentar graciosamente: “La policía actuando contra nosotros fue un anuncio excelente… nuestro nombre ahora vuela en todo el mundo“.

A lo largo de la duración del tour, la prensa europea sigue apuntando sobre Paul y su nueva banda, hablando mayormente de cosas sin importancia en proporciones demasiado grandes. Como el informe principal de un diario: “En prácticamente cada hotel ha habido rabietas porque los McCartney no aceptarán las convencionales camas escandinavas de una sola plaza. Su actitud parece ser, ‘lo quiero, por lo tanto debe ser así’.

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