La última cena de los Threeatles

George Harrison disfrutó de una última cena emocional con sus amigos beatles, Paul McCartney y Ringo Starr. Los legendarios amigos, Macca y Ringo, volaron a Nueva York para despedirse de George luego de que éste les dijera que no le quedaba mucho tiempo de vida.

Aunque estaba muy enfermo, los tres amigos rieron y bromearon por horas, mientras hablaron sobre los lejanos días de la beatlemanía. Y George sacó fuerzas y esparcimiento de esta última reunión con dos de sus amigos mas cercanos. Una fuente cercana a Paul dijo que “sabían que era su última cena y fue realmente emocional. Hubo algunas lágrimas, pero más que nada hubo risas“.

El doctor de George, Gil Lederman, también estuvo presente durante parte del encuentro historico. Dijo: “Fue una reunion alegre, no sombría (…) hubo muchas risas y diversión, se pasaron horas recordando viejas épocas. Para mi, fue un fenómeno único. La experiencia en su totalidad fue increíble. Estos eran los íconos de mi vida, tres de las personas más importantes del siglo 20. Hubo lágrimas, pero George permaneció muy digno. Al final, luego de que Paul y Ringo se marcharan, estaba bien y calmo. Era un hombre alegre. Esa reunion significó mucho para él“.

Se reunieron desde el almuerzo. Paul fue el primero en llegar luego de volar desde Londres con su novia Heather Mills. Ringo manejó hacia el departamento de George desde un hotel cercano luego de haber llegado a la ciudad unos días antes. El frágil George, de 58 años, que estaba bajo medicación, comió una comida vegetariana y solo bebió agua. Pero los viejos amigos rieron y se divirtieron duranta los 90 minutos del almuerzo. Luego, justo antes de que Ringo dijera que se tenia que ir, ya que su hija iba a ser operada ese mismo día, la familia de George y otros amigos se retiraron para dejar solos por última vez a las tres leyendas musicales.

Un amigo de Paul contó que: “A traves de los años tuvieron sus diferencias, pero esos desacuerdos fueron dejados de lado al darse cuenta de cuanto significaban el uno para el otro. Paul siempre recuerda que George y él pasaron la primera reunión en que se conocieron riéndose de las bromas del otro, y fue apropiado que sus últimos momentos juntos fueran iguales. Con Ringo allí, los sentimientos salieron a flote y los tres tuvieron muchas cosas que decirse. Hablaron y hablaron, y fue George el que le puso el toque de humor a la velada. Hizo que todos se rieran. Podía estar cercano a la muerte, pero no dejo que esta derrotara su gran sentido del humor“.

George se retiró luego del almuerzo para seguir con su tratamiento en el hospital de Staten Island University. Pero Paul insistió en quedarse hasta que volviera. Pasó el resto del día con él y su esposa Olivia, disfrutando de sus ultimos momentos juntos. El amigo de Paul dijo: “Paul les dijo a George y Ringo que los quería como a sus hermanos y a su verdadera familia“. Mientras hablaban acerca de los primeros dias de los Beatles en Hamburgo y sus experimentos con las drogas y la religión, “se podía sentir la calidez entre ellos“.

Agregó: “George estaba claramente de buen humor mientras avanzaba la tarde. Estaba sonriente, feliz y parecía encantado de ver a sus amigos. Muy dentro de sí él sabía que esos eran los últimos momentos juntos y se dio cuenta de la gran vida que habian vivido. Por supuesto hubo lágrimas, pero sólo cuando se despidieron. Durante la mayor parte del tiempo George, Paul y Ringo se olvidaron sobre su condición y todos parecieron comportarse como si no hubieran estado separados por 30 años“.

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