Paul McCartney y Taylor Swift juntos en la portada de Rolling Stone

Fue la propia Taylor Swift quien a través de sus redes sociales, compartió entusiasmada la portada de la próxima edición de la revista Rolling Stone edición Músicos sobre músicos, en la que aparece junto a Paul McCartney. Los cantantes habrían dialogado sobre los procesos creativos detrás de los álbumes de estudio.

Así lo confirma la cuenta oficial de la revista Rolling Stone, la misma que revela que ambos artistas conversaron sobre diversos temas relacionados al procesos creativo de escribir y componer canciones y los arreglos musicales. Conversación en la que también incluyeron sus aprendizajes obtenidos durante la contingencia sanitaria por el coronavirus.

Taylor Swift: “Solo me tomó un día confirmar lo que había sospechado durante años: Paul McCartney es la persona más hermosa del mundo“.

Taylor Swift es la única cantante -después de los Beatles- en lograr que 5 de sus álbumes de estudio se coloquen durante al menos 6 semanas en el Número 1 de la lista de Billboard 200.

Conversación editada por Patrick Doyle

SWIFT Me parece importante señalar que, si este año hubiera salido como planeábamos, vos y yo habríamos tocado en Glastonbury. Pero, en cambio, los dos hicimos discos en cuarentena.

MCCARTNEY ¡Sí!

SWIFT Y recuerdo pensar que habría sido muy divertido porque, cada vez que me crucé con vos, fueron de las noches más divertidas de mi vida. Una vez estaba en una fiesta y todo el mundo tocaba música, estaban Dave Grohl y vos…

MCCARTNEY Vos tocabas un tema de él, ¿no?

SWIFT Sí, “Best of You”, pero la estaba tocando en el piano y él no la reconoció hasta la mitad. Me acuerdo de que pensé que debés ser el catalizador de las noches más divertidas del mundo. ¿Será por tu voluntad de tocar música que todos sienten que es algo que puede pasar esa misma noche?

MCCARTNEY Es un poco de todo. Te digo quién estaba muy… Bueno, Reese Witherspoon decía: “¿Vas a cantar?”, y le dije: “No lo sé”. Y ella me dijo: “¡Tenés que cantar!”. Me mandoneaba. Así que dije: “Bueno”. Es un poco así.

SWIFT Amo a esa persona, porque la fiesta no se pone musical sin una persona así.

MCCARTNEY Sí, es cierto.

SWIFT Si nadie decía: “Tóquense algo”, no íbamos a subirnos al escenario en el living de quien fuera el dueño de la fiesta.

MCCARTNEY Me acuerdo de que Woody Harrelson se sentó al piano y empezó a tocar “Let It Be”, y yo pensé: “Yo me la sé mejor”. Así que dije: “Bueno, movete, Woody”. Y la tocamos entre los dos. Fue lindo… Me gusta la gente como Dan Aykroyd, que tiene mucha energía y le gusta mucho su propia música, pero no es necesariamente un músico y va por el lugar diciendo: “Tenés que subirte a tocar”.

SWIFT Escuché tu disco nuevo. Y me gustaron muchas cosas, pero es cierto que es un poco arrogante componer, producir y tocar todos los instrumentos de todos los temas. Para mí, es como flexionar los músculos y decir: “Puedo hacer todo esto solo si es necesario”.

MCCARTNEY Bueno, yo no pienso eso, lo admito. Con los años, aprendí a tocar esos instrumentos. En casa teníamos un piano que tocaba mi papá, así que aprendí. Compuse la melodía de “When I’m 64” cuando era adolescente.

SWIFT Wow.

MCCARTNEY Cuando fuimos con los Beatles a Hamburgo, siempre había baterías listas para tocar, así que cuando tenía un rato, les decía: “¿Les molesta si toco un poco?”. Y podía ensayar sin ensayar. Por eso toco como diestro. La guitarra fue mi primer instrumento. La guitarra pasó al bajo; y después al ukelele, la mandolina. De repente, parece “wow”, pero son dos o tres instrumentos.

SWIFT Bueno, eso sería subestimarlo. Para mí, es una imagen de vos en el campo, absorbiendo la cualidad de ‘hazlo tú mismo’ que trajeron la cuarentena y la pandemia. Yo me adapté a una mentalidad de ‘hazlo tú mismo’ en muchas cosas de mi carrera que solía tercerizar. Me pregunto cómo era un día de grabación durante la pandemia para vos.

MCCARTNEY Bueno, tengo mucha suerte porque tengo un estudio a 20 minutos de donde vivo. Estábamos haciendo la cuarentena en un campo, una granja de ovejas, con mi hija Mary y sus cuatro hijos y su esposo. Así que yo tenía cuatro nietos, tenía a Mary, que cocina muy bien, y podía ir manejando al estudio. Y había dos personas que venían, y nos cuidábamos mucho, con la distancia y todo eso: mi ingeniero Steve y mi encargado de equipos Keith. El disco lo hicimos los tres; yo solo lo empecé. Tenía que hacer un tema instrumental para una película, así que lo hice. Y seguí, y así empezó el primer tema del disco. Yo iba y decía: “¿Qué hacemos hoy?”. Después se me ocurría una idea y así empezábamos. En general empezaba con el instrumento con el que había compuesto el tema, el piano o la guitarra, y después le agregaba la batería, y después un poco de bajo, hasta que empezara a sonar como un disco. Y después le agregaba capas. Fue divertido.

SWIFT Eso es muy cool.

MCCARTNEY ¿Y vos? En tu disco tocás el piano y la guitarra.

SWIFT Sí, algunas cosas, pero casi todo lo hice con Aaron Dessner, que tiene un grupo que se llama The National que me gusta mucho. Lo conocí en un recital un año atrás y conversé con él, le pregunté cómo componía. Es una de mis cosas favoritas para preguntarle a la gente de la que soy fan. Y él tuvo una respuesta interesante. Me dijo: “Todos los miembros de la banda vivimos en lugares diferentes. Así que yo hago las bases. Y se las mando a Matt, el cantante, y él compone la línea melódica”. Recuerdo que pensé que era algo muy eficiente. Y lo guardé en mi cerebro como idea para un proyecto futuro, de la manera que suelo guardar ideas. Y me quedó en la cabeza: “Algún día voy a trabajar con Aaron Dessner”.

Cuando empezó la cuarentena, estaba en Los Ángeles y quedé un poco aislada ahí. No es un lugar terrible para hacer la cuarentena. Estuvimos ahí cuatro meses, durante los que le mandé un email a Aaron Dessner y le dije: “¿Te gustaría trabajar durante este tiempo? Tengo el cerebro derretido y tengo que hacer algo, aunque sean canciones con las que no sabemos lo que pueda pasar”.

MCCARTNEY Sí, la cosa era así. Uno podía hacer cosas sin preocuparse si iban a transformarse en algo.

SWIFT Sí, y resulta que él había estado componiendo temas instrumentales para no volverse totalmente loco con la pandemia, así que me mandó un archivo con 30 bases y la primera que abrí terminó siendo una canción llamada “Cardigan”, y se dio así de rápido. Él me mandaba una base; después hacía bases nuevas, y las agregaba a la carpeta; yo componía la línea melódica, y él no sabía de qué se trataría la canción, ni cómo se llamaría, ni dónde iba a ir el estribillo. Al principio pensé: “Voy a hacer un disco y quizás sacarlo en enero”, pero terminé sacándolo en julio. Y pensé que ya no hay más reglas, porque yo antes tenía un montón de parámetros, como: “¿Cómo va a sonar esto en un estadio? ¿Cómo va a sonar en la radio?”. Si sacás todos los parámetros, ¿qué hacés? La respuesta es Folklore.

MCCARTNEY Y es más música para uno mismo que una música que tenga que cumplir con un trabajo. Lo mío fue parecido: después de hacer esa pieza para una película, tenía muchas cosas en las que ya había trabajado, pero si hubiera dicho “Me voy a mi casa”, las habría dejado a medio terminar. Así que pensé: “¿Y eso? Eso no lo terminé…”. Así que lo retomé y dijimos: “Oh, esto puede estar bueno”. Porque no tenía que cumplir con nada. Yo decía: “Quiero usar loops con cintas, no me importa si no encajan en esta canción”. Así que iba y hacía algo con loops de cintas, y las ponía en la canción. Se trataba de hacer cosas que me gustaran. No tenía idea de que terminaría siendo un disco; podría haber sido más indulgente, pero si un tema duraba ocho minutos, te digo la verdad, lo que pensaba era: “Me lo voy a llevar a casa, Mary va a cocinar, los chicos van a estar jugando por todas partes, y alguien, quizás Simon, el marido de Mary, va a decir: ‘¿Qué hiciste hoy?’. Y voy a decir ‘Oh’ y voy a agarrar el teléfono y se lo voy a mostrar”. Esto se transformó en un ritual.

SWIFT Es lo más íntimo que escuché en mi vida.

MCCARTNEY Bueno, duraba ocho minutos, y pensé: “Odio cuando le muestro algo a alguien y termina a los tres minutos”. Me gusta que siga.

SWIFT Querés mantenerte en la zona.

MCCARTNEY Sigue y sigue. Yo llegaba a casa: “Bueno, ¿qué hiciste hoy?”. “Oh, bueno, hice esto. Me falta la mitad de esto”, o “Esto ya lo terminé”.

SWIFT Me pregunto por la numerología detrás de McCartney IIIMcCartney III y III salieron en años terminados en cero.

MCCARTNEY Finales de década.

SWIFT ¿Fue importante eso?

MCCARTNEY Sí, bueno, ya lo estaba haciendo en 2020, y no lo pensé. Pensé que mucha gente espera grandes cosas de 2020. “¡Va a ser muy bueno! ¡Miren ese número! ¡2020! ¡Es auspicioso!”. Después vino el Covid, y la gente dijo: “Quizás sea auspicioso pero por las razones equivocadas”. Alguien me dijo: “Bueno, sacaste McCartney después de la separación de los Beatles, en 1970, y después McCartney II en 1980″. Y yo dije: “Oh, voy a sacar esto en 2020 por la numerología, o lo que sea…”.

SWIFT La numerología, el estilo visual, el simbolismo. Me encantan los números. Los números dominan mi mundo. Los números 13… 89 es uno muy importante. Tengo otros que me parecen…

MCCARTNEY El 13 para mí es de buena suerte.

SWIFT Sí, para mí también. Es mi cumpleaños. Hay muchas coincidencias de cosas buenas que pasaron. Cuando lo veo en lugares, lo veo como una señal de que las cosas van a salir como se debe. Quizás ahora no estén bien, quizás duelan, pero las cosas están en un camino. No sé, me gusta la numerología.

MCCARTNEY Es bastante espeluznante, Taylor. Muy espeluznante. Pero un momento: ¿de dónde sacaste el 89?

SWIFT Es el año en que nací, 1989, así que lo veo en lugares y me parece.

MCCARTNEY No, está bien. Me gusta, cuando te aferrás a ciertas cosas, y te sentís bien. Me parece muy bien.

SWIFT Sí, uno de mis artistas preferidos, Bon Iver, tiene algo con el número 22. Pero yo también me pregunto: vos siempre tuviste grupos o alguna forma de atmósfera comunitaria con los Beatles y Wings, y después Egypt Station. Me pareció interesante cuando me di cuenta de que habías hecho un disco sin nadie más. ¿Lo sentiste natural?

MCCARTNEY Es una de las cosas que hice. Como con McCartney; como los Beatles se habían separado, no había otra que agarrar una batería en casa, una guitarra, un amplificador, un bajo, y hacer algo por mi cuenta. En ese disco, al que yo no esperaba que le fuera muy bien, y de hecho no le fue, la gente dice: “Me gusta, es un disco muy casual”. No tenía que significar nada especial. Así que ya hice eso de tocar todos los instrumentos. Y después descubrí los sintetizadores y los sequencers, así que en casa tengo un par de esos. Se me ocurrió jugar con eso y grabarlo, y así nació McCartney II. Algunas personas lo pueden hacer. Stevie Wonder puede. Stevie Winwood, creo, también. Hay algunas personas así. Cuando trabajás con otros, tenés que preocuparte por sus variaciones. Pero la variación de uno mismo, uno ya la conoce. Es algo que me gusta. Cuando podés hacerlo, se vuelve muy adictivo. De hecho yo hice discos bajo el nombre The Fireman.

SWIFT Como un seudónimo.

MCCARTNEY Sí, ¡por diversión! Pero, digámoslo, cuando uno es joven, uno quiere fama y atención. El otro día me acordé: yo era el tipo de los Beatles que les escribía a los periodistas y les decía [habla con una voz formal]: “Somos un grupo de rock semiprofesional, y me parece que te gustaría lo que hacemos… Compusimos alrededor de cien canciones (era mentira) entre mi amigo John y yo. Si nos menciona en su publicación…”. Siempre buscaba atención.

SWIFT ¡Tenías que trabajar! Eso es genial.

MCCARTNEY Y sí, era necesario.

SWIFT Sí. Me parece que cuando aparece el seudónimo es cuando todavía tenés amor por hacer las canciones pero no querés que queden opacadas por lo que se construyó a tu alrededor, en base a lo que la gente sabe de vos. Y ahí es divertido componer con nombres falsos.

MCCARTNEY ¿Vos lo hacés?

SWIFT Oh, sí.

MCCARTNEY ¿Sí? Bueno, ¡no lo sabía! ¿Es algo que se sabe?

SWIFT Creo que ahora sí, pero antes no. Compuse con el nombre Nils Sjöberg porque son los dos nombres más populares para varones suecos. Compuse una canción llamada “This Is What You Came For” que terminó cantando Rihanna. Y durante un tiempo no lo supo nadie. Me acuerdo de que leí que cuando Prince compuso “Manic Monday” durante un tiempo no lo reveló.

MCCARTNEY Sí. También es una forma de demostrar que podés hacer algo sin la etiqueta con tu nombre. Yo hice algo para Peter and Gordon; el hermano de mi novia y un amigo suyo estaban en un grupo que se llamaba Peter and Gordon. Y yo componía con el nombre Bernard Webb.

SWIFT [Risas] ¡Ese está bueno! Me encanta.

MCCARTNEY Como dicen los estadounidenses, Ber-nard Webb. Hice lo de Fireman. Trabajé con un productor, un tipo llamado Youth, que es muy cool. Nos llevamos muy bien. Había hecho una mezcla para mí y nos hicimos amigos. Yo iba al estudio y él decía: “Hey, ¿qué te parece este groove?”, y me lo mostraba. “Tenés que ponerle un bajo. Ponele una batería”. Y yo me pasaba el día agregándole cosas. Y hacíamos bases, y durante un tiempo nadie sabía quién era el Fireman. Debemos haber vendido todas las 15 copias.

SWIFT Maravilloso.

MCCARTNEY Y no nos importaba.

SWIFT Me parece genial que tengas proyectos que sean solo para vos. Yo fui con mi familia a verte en vivo en 2010 o 2011 y lo que más me impactó del show fue que era la lista de temas menos egoísta del mundo. Estaba totalmente dirigida a satisfacer a la gente. Tenía cosas nuevas, pero tenía todos los hits que queríamos escuchar, todas las canciones con las que lloramos, con las que la gente se casó o con las que sufrió un desamor. Y pensé: “Me tengo que acordar de esto”, es decir, hacer listas para los fans.

MCCARTNEY Vos lo hacés, ¿no?

SWIFT Ahora sí. Creo que aprender esa lección fue clave para un momento importante de mi carrera. Si la gente quiere escuchar “Love Story” o “Shake It Off” y ya la toqué 300 millones de veces, tocala una vez más. Hay momentos para ser egoísta en tu carrera y momentos para no serlo.

MCCARTNEY Cuando iba a recitales, antes de los Beatles, quería que tocaran los temas que me gustaban. Y si no lo hacían, me desilusionaba. No tenía dinero, mi familia no era rica. Así que para mí era importante; ahorraba durante meses para pagar la entrada.

SWIFT Sí, hay una obligación. La gente en el escenario te da algo y vos, en el público, querés devolver más, en términos de aplausos, dedicación. Me acuerdo de sentir esa obligación desde el público, y pensar: “Él está ahí tocando los temas de los Beatles, mi papá llora, mi mamá está tratando de sostener el teléfono porque le tiemblan las manos”. Ver las emociones no solo en mí, sino en mi familia y en todo el público, esa noche en Nashville, fue muy especial. Me gusta aprender lecciones sin necesidad de aprenderlas por las malas. Aprender lecciones buenas que valoro mucho.

MCCARTNEY Bueno, eso está muy bien, y me alegra haberte ayudado. Entiendo a la gente que no quiere hacer eso y que, cuando vos lo hacés, te dicen: “El recital parece una rockola”. Lo entiendo. Pero creo que es hacer trampa, porque la gente que viene a los shows gastó mucho dinero. Nosotros podemos pagar varios recitales, no nos hace una diferencia. Pero para mucha gente trabajadora… es un evento importante en sus vidas, así que yo trato de cumplir. También, como vos decís, toco un par de temas raros.

SWIFT Es lo mejor. Yo también quiero escuchar cosas actuales, tener una actualización del artista. Me preguntaba por las letras, dónde estabas líricamente mientras componías este disco. Porque cuando estaba haciendo Folklore, en las letras fui en dirección al escapismo y el romanticismo. Y compuse temas imaginándome que era una pionera viviendo un amor prohibido [risas]. Estaba completamente…

MCCARTNEY ¿Esa es la que dice “Quiero darte un hijo”?

SWIFT Oh, esa se llama “Peace”.

MCCARTNEY “Peace”. Me gusta esa.

SWIFT “Peace” está más basada en mi vida personal. Vos hiciste un trabajo excelente en tu vida personal, combinaste una vida humana con una vida pública. Es muy atemorizante cuando te enamorás y conocés a alguien, especialmente a alguien muy normal. Muchas veces, más allá de la ansiedad, puedo controlar cómo soy como persona y actuar normal, racionalizar las cosas, pero no puedo controlar si hay 20 fotógrafos escondidos en los arbustos, ni puedo controlar lo que hagan, si te siguen en el auto o interrumpen tu vida. No puedo controlar si aparece una noticia falsa mañana en el diario.

MCCARTNEY ¿Y cómo vas con eso? ¿Tu pareja entiende?

SWIFT Oh, absolutamente.

MCCARTNEY Tienen que entender.

SWIFT Pero creo que, al conocerlo, y al estar en la relación que estoy ahora, tuve que tomar decisiones que hicieran que mi vida se sintiera como más verdadera y menos como una historia a ser comentada en la prensa amarilla. Tuve que decidir dónde vivir, con quién salir, dónde no sacarme una foto; la idea de la privacidad es difícil de explicar, pero consiste en tratar de encontrar pedazos de normalidad. De eso habla el tema “Peace”. ¿Sería suficiente igual si no logro la normalidad que ambos queremos? Stella siempre me dice que tuvo una infancia muy normal, considerando las circunstancias.

MCCARTNEY Sí, para nosotros fue importante mantener los pies sobre la tierra en medio de la locura.

SWIFT Ella fue a una escuela normal…

MCCARTNEY Sí.

SWIFT Y vos salías a pedir dulces con ellas en Halloween, disfrazado.

MCCARTNEY Todos lo hacíamos. Era importante, pero funcionó muy bien, porque cuando llegaron a la adultez, pudieron conocer a chicos que fueron a escuelas privadas, quizás menos establecidos. Y así pudieron ser buenas madres para sus hijos. Me acuerdo que Mary tenía un amigo, Orlando. No Bloom. Ella le daba consejos. Y era porque ella había pasado por eso. Obviamente, se burlaron de mis hijos. Iban a la clase y alguien les cantaba alguna de las canciones. Y tuvieron que lidiar con eso. Tuvieron que confrontarlo.

SWIFT ¿Te produjo ansiedad eso cuando tuviste hijos? La sensación de que la presión que caía sobre vos les llegaría a ellos, sin que la hubieran pedido. ¿Fue difícil?

MCCARTNEY Sí, un poco, pero no era como ahora. Vivíamos una vida casi hippie, apartados de muchas cosas. Los chicos hacían todo lo normal y sus amigos de la escuela venían a casa, hacíamos fiestas, estaba buenísimo. Recuerdo una tarde que era el cumpleaños de Stella, e invitó chicos de la escuela a casa. Y todos me ignoraron. Pasa muy rápido. Al principio era como: “Oh, sí, es un tipo famoso”, y después [bosteza]. Me gusta eso. Yo me voy a otra habitación y de repente escucho una música. Vuelvo, y uno de los chicos, que se llamaba Luke, estaba haciendo break dancing.

SWIFT ¡Oh!

MCCARTNEY Era muy bueno, así que todos lo miraban. Eso les permitía ser normales con esos chicos. Y lo otro es que yo no vivo una vida opulenta. En serio. A veces me da vergüenza, si alguien me visita…

SWIFT Por ejemplo alguien a quien le importan esas cosas.

MCCARTNEY O alguien que sé que tiene una casa grande. Me vino a ver Quincy Jones, y yo me estaba haciendo una hamburguesa vegetariana, o cocinando algo. Esto fue después de la muerte de Linda. Pero lo que quiero decir es que yo pensaba, de manera conciente: “Oh, Dios, Quincy debe estar pensando: ‘¿En qué anda este tipo? No tiene nada importante. La casa no es grande. ¡Y estamos comiendo en la cocina! Ni siquiera tiene un comedor'”.

SWIFT Eso suena como un día perfecto.

MCCARTNEY Pero así soy yo. Soy así de raro. Quizás tendría que tener una casa enorme. Quizás tendría que tener empleados. Pero no podría. Me daría vergüenza. Me gusta caminar vestido como sea o desnudo, si quiero.

SWIFT Eso puede pasar en Downton Abbey.

MCCARTNEY [Risas]. Exacto.

SWIFT Quería preguntarte por las letras. Cuando estás en un momento tan extraño como este y estás haciendo un disco como el último, ¿la letra viene primero? ¿O primero la idea melódica?

MCCARTNEY Un poco de las dos cosas. Así fue siempre para mí. No hay una manera fija. La gente nos preguntaba a mí y a John: “¿Quién hace la letra y quién hace la música?”. Y yo decía: “Los dos hacemos las dos cosas”. Decíamos que no teníamos una fórmula ni la queríamos. Porque cuando la tuviéramos, la romperíamos. A veces me siento al piano, como en un par de temas del último disco, y me pongo a jugar y se me ocurre una idea, y construyo a partir de ahí. La letra para mí es como seguir un camino. Empiezo [canta “Find My Way”, de McCartney III]: “Puedo encontrar mi camino. Sé dónde está la izquierda y dónde la derecha, da da da”. Y después lo voy llenando. Como si ya supiera la canción y solo estuviera tratando de recordar la letra. A veces me inspira algo. Tenía un libro sobre constelaciones y estrellas, y la órbita de Venus…

SWIFT Oh, conozco esa canción: “The Kiss of Venus”.

MCCARTNEY Sí, y pensé: “Es una frase linda”. Así que sacaba frases del libro. Y el libro habla sobre la matemática del universo, y cómo cuando las cosas orbitan entre sí, si seguís los patrones, es como una flor de loto.

SWIFT Wow.

MCCARTNEY Es muy mágico.

SWIFT Es mágico. Definitivamente coincido en que necesitamos encontrar cosas mágicas en este momento tan antimágico; tenemos que leer más libros, aprender a coser, ver películas ambientadas hace cien años. En una época en la que, si mirás las noticias te da un ataque de pánico. Me gusta la idea de pensar en estrellas y constelaciones.

MCCARTNEY ¿Hiciste eso en Folklore?

SWIFT Sí. Leí más que nunca. Y vi muchas más películas que nunca.

MCCARTNEY ¿Qué leías?

SWIFT Libros como Rebecca, de Daphne du Maurier, que recomiendo mucho, y libros sobre el pasado, un mundo que ya no existe. También usé palabras que siempre quise usar, más grandes, más floridas, más lindas, como “epifanía”, en las canciones. Siempre pensé: “Bueno, eso no funciona para la radio pop”, pero cuando hacía este disco pensé: “¿Qué funciona? Ya nada tiene sentido. Si hay caos por todas partes, ¿por qué no uso la maldita palabra que se me ocurra?”.

MCCARTNEY Exacto. ¿Vos veías la palabra en un libro y pensabas “Me gusta esa palabra”?

SWIFT Sí, tengo mis palabras preferidas, como “elegías” y “epifanía” y “divorciada”, me gusta cómo suenan, tengo listas de ellas.

MCCARTNEY ¿Y “mazapán”?

SWIFT Me encanta “mazapán”.

MCCARTNEY El otro día me acordaba del día que compusimos “Lucy in the Sky with Diamonds”: “Caleidoscopio”.

SWIFT ¡”Caleidoscopio” es una de mis preferidas! Tengo una canción en 1989 que se llama “Welcome to New York” en la que puse la palabra “caleidoscopio” porque me obsesiona.

MCCARTNEY Creo que el amor por las palabras es genial, en particular si vas a escribir una letra. Para mí, es como decir: “¿Qué le va a decir esto a una persona?”. Muchas veces siento que le escribo a alguien que no la está pasando bien. Así que trato de componer canciones que lo ayuden. No de manera buenuda, como en una cruzada, sino pensando que tantas veces en mi vida una canción me hizo sentir mejor. Creo que es la perspectiva que más me gusta, la cosa inspiradora. Con un amigo de Liverpool, éramos adolescentes y estábamos yendo a una feria. Era un compañero de escuela y teníamos unos blazers que tenían como una manchita, y era algo cool.

SWIFT Tendríamos que haber usado el mismo blazer para la foto.

MCCARTNEY Si encontrás uno con la manchita, me sumo. Entonces, fuimos a la feria, y me acuerdo (las canciones son así) de que había una chica. Era una feria de Liverpool (un lugar llamado Sefton Park). Todo el mundo la seguía, era “wow”. Era una escena mágica. Pero la cosa me dio un dolor de cabeza, así que terminé yendo a la casa de él. A mí en general no me duele la cabeza. Y pensamos: “¿Qué podemos hacer?”. Así que pusimos “All Shook Up”, de Elvis. Al final de la canción ya no me dolía la cabeza. Pensé: “Es muy poderoso”.

SWIFT Es muy poderoso.

MCCARTNEY Me encanta cuando la gente me para en la calle y me dice: “Oh, yo tenía una enfermedad y escuchaba tu música. Ahora estoy mejor, me ayudó mucho”, o chicos que me dicen: “Me ayudó a atravesar los exámenes”. Están estudiando, volviéndose locos, pero ponen tu música. Debe pasar con muchos fans tuyos. Los inspira.

SWIFT Es uno de mis objetivos. Hay tanto estrés en todas partes que quería hacer un disco que fuera como un abrazo, o como ese suéter que te gusta y que te lo querés poner todo el tiempo.

MCCARTNEY ¿Un “cárdigan”?

SWIFT Como un buen cárdigan, que ya usaste mucho. O algo que te hace acordar a la infancia. La tristeza puede ser íntima. También puede ser traumática y estresante, pero trataba de apoyarme en una forma de tristeza que te atrapara y no se sintiera atemorizante. Como la nostalgia incorporada en una sensación de que no estás bien. Porque no creo que nadie sintiera que estaba en su mejor momento este año. El aislamiento puede significar escaparse en tu imaginación de una manera que puede estar bien.

MCCARTNEY Mucha gente se dio cuenta de eso. Yo decía: “Me siento culpable de estar disfrutando de la cuarentena”, y me decían: “Sí, no se lo digas a nadie”. Mucha gente está sufriendo.

SWIFT Porque muchas cosas en la vida son absolutamente arbitrarias. Y la cuarentena ilumina eso, al igual que muchas cosas que solíamos tercerizar y podíamos hacer por nuestra cuenta.

MCCARTNEY Después de los Beatles, nos fuimos a vivir a una pequeña granja en Escocia. Si veo fotos ahora, me da vergüenza. Necesitaba una mesa en la cocina, y estaba leyendo un catálogo y pensé: “Yo puedo hacer una. Hacía carpintería en la escuela, sé lo que es una cola de pato”. Así que la hice. Y ahí estaba en la cocina, tallando la madera. Me dio miedo armarla. Pensé: “No va a encajar”, pero un día agarré la cola y dije: “No hay vuelta atrás”. Y terminó siendo una buena mesa de la que estuve muy orgulloso. Tenía una sensación de triunfo. Lo raro es que Stella hace poco fue a Escocia y yo le pregunté: “¿Sigue ahí?”, y ella me dijo: “No”. La busqué. Nadie la recuerda. Y alguien me dijo: “Bueno, hay una pila de madera en uno de mis graneros, quizás sea eso. Quizás la usaron para un fuego”. Yo les dije que no. Al final la encontramos, ¿y sabés el placer que me dio? Para otros podría ser aburrido.

SWIFT No, ¡está muy bueno!

MCCARTNEY Era muy importante para mí poder hacer algo por mí mismo. Vos hablabas de coser. Debés tener muchos sastres.

SWIFT Bueno, hay un baby boom últimamente; muchas amigas mías quedaron embarazadas.

MCCARTNEY Oh, tenés esa edad.

SWIFT Y yo pensaba: “Quiero pasar tiempo con mis manos, hacer algo para sus hijos”. Así que hice una ardilla de peluche que le mandé a una amiga. Y le mandé un osito a otra. Y empecé a hacer unas sábanas de seda con bordados. Se volvió algo elegante. Y también estuve pintando.

MCCARTNEY ¿Qué pintás? ¿Acuarelas?

SWIFT Acrílico u óleo. Cuando uso acuarela solo pinto flores. Cuando tengo óleos, paisajes. Siempre vuelvo a un cuadro de una caseta en una colina.

MCCARTNEY Es un sueño romántico. Estoy de acuerdo con vos en que hay que tener sueños, en particular este año. Hay que tener algo a lo que escaparse. Cuando hablas de “escapismo”, suena como una mala palabra, pero este año no lo es. Y en los libros que leés, te metés en otro mundo. Me parece muy bueno eso. Y después volvés. En general leo mucho antes de dormir. Así que vuelvo a la realidad y me duermo; es bueno tener sueños que puedan ser fantasías o cosas que quieras lograr.

SWIFT Una crea personajes. Este fue el primer disco en el que creé personajes o que escribí sobre la vida de una persona real. Hay una canción, “The Last Great American Dynasty”, que trata sobre una heredera que vivió una vida caótica.

MCCARTNEY ¿Es un personaje de fantasía?

SWIFT Es una persona real. Que vivía en la casa donde vivo ahora.

MCCARTNEY ¿Es una persona real? Escuché eso y pensé: ¿Quién será?

SWIFT Se llamaba Rebekah Harkness. Y vivió en la casa que compré en Rhode Island. Así me enteré de ella. Pero era una mujer de la que se hablaba mucho, todo lo que hacía era escandaloso. Ahí encontré una conexión. Pero también pensaba en vos y “Eleanor Rigby”, en la historia de lo que estarán haciendo todas las personas de un lugar y en cómo se cruzan sus vidas, y no había hecho eso en mucho tiempo.

MCCARTNEY Sí, porque componías muchos temas sobre separaciones.

SWIFT Sí, antes de que me cambiara la suerte. Me gustan las buenas canciones sobre separaciones. En algún lugar del mundo, siempre habrá alguien separándose y eso me hará componer otras.

MCCARTNEY Sí, es como lo que decía de John y yo: cuando tenés una fórmula, rompela. No, no tengo fórmula. Así me siento. Por eso me gusta la idea de los personajes. O de pensar: “¿En qué se basa esto?”. “Eleanor Rigby” está basada en viejas que conocía cuando era chico. Por alguna razón, tenía buenas relaciones con viejas del pueblo. El otro día pensaba que no sé cómo las había conocido; no eran de la familia. Me cruzaba con ellas, y les hacía las compras.

SWIFT Eso es maravilloso.

MCCARTNEY Me sentía bien. Me sentaba a hablar con ellas, y tenían historias fantásticas. Eso me gustaba. Tenían historias de la guerra, porque yo de hecho nací durante la guerra, y las viejas participaban de la guerra. Una señora con la que pasaba tiempo tenía una radio de cristal que me parecía mágica. En la guerra, la gente hacía sus propias radios, las podías hacer con cristal [canta la canción de La dimensión desconocida].

SWIFT ¿Por qué no lo sabía? Suena como algo que yo habría querido aprender.

MCCARTNEY Es interesante porque hay muchos paralelos entre el virus y la cuarentena y la guerra. Les pasó a todo el mundo. No es el HIV o el SARS o la gripe aviar que en general les pasó a otros. Esto le pasó a todos, en todo el mundo. Eso es definitivo de este virus. Y mis padres… Les pasó a todos en Gran Bretaña, incluyendo a la reina y a Churchill. La guerra. Todos eran parte de lo mismo y tenían que ver cómo lo atravesaban. Vos lo hiciste con Folklore, yo con McCartney III.

SWIFT Mucha gente hace pan de masa madre. ¡Lo que sea!

MCCARTNEY Algunas personas hacían radios. Y agarraban un cristal; habría que buscarlo, pero creo que sí. Yo pensé: “Oh, no, quizás solo les decían ‘radios de cristal'”, pero de hecho eran los cristales que tanto nos gustan. Y de algún modo captaban las ondas, el cristal las atrae, y así se enteraban de las noticias. Volviendo a “Eleanor Rigby”, pensaba en ella y lo que estaría haciendo, y trataba de ponerme lírico, de ponerle poesía, palabras que me gustaran, tratar de usar imágenes como “agarra el arroz en una iglesia donde un casamiento ocurrió”, y el padre McKenzie “zurce las medias a la noche”. Es un hombre religioso, podría haber dicho: “Preparando la Biblia”, que habría sido más obvio. Pero “zurce las medias” dice más sobre él. Es como entrar en una fantasía. Y esa es la magia de las canciones. Es un agujero negro, y después empezás un proceso, y al final hay una hermosa flor que creaste. Es como el bordado, hacer algo.

SWIFT Una mesa.

MCCARTNEY Como una mesa.

SWIFT Wow, habría sido divertido tocar en Glastonbury en el 50 aniversario juntos.

MCCARTNEY Sí, ¿no? Yo te iba a pedir que tocaras conmigo.

SWIFT ¿Me ibas a invitar? Esperaba que lo hicieras, te lo iba a pedir yo a vos.

MCCARTNEY Habría hecho “Shake It Off”.

SWIFT Dios mío, habría sido fantástico.

MCCARTNEY ¡Ya sé, está en Do!

SWIFT Una cosa que me gusta de vos es que todavía te gusta, no importa nada. Parecés tener la alegría más pura a la hora de tocar y hacer música, y para mí eso es lo mejor.

MCCARTNEY Bueno, tenemos mucha suerte, ¿no?

SWIFT Tenemos mucha suerte.

MCCARTNEY No sé a vos, pero a mí me pasa. Pienso: “Dios mío, terminé siendo músico”.

SWIFT Sí, no puedo creer que sea mi trabajo.

MCCARTNEY Te voy a contar una historia que le conté el otro día a Mary, es una de mis historias preferidas de los Beatles. Estábamos en una tormenta de nieve gigante, viajando de Londres a Liverpool, cosa que hacíamos seguido. Trabajábamos en Londres y volvíamos en una van, los cuatro con un plomo, que manejaba. Y era una tormenta grande. No se veía la ruta. En un momento, caímos por la banquina. “Ahhh”, muchos gritos. Terminamos en el fondo. Por suerte no se dio vuelta, pero ahí estábamos, pensando: “¿Cómo hacemos para volver?”. Estábamos parados en círculo y uno dijo: “Bueno, algo ocurrirá”. Me pareció lo mejor. Me encanta eso, es una filosofía.

SWIFT “Algo ocurrirá”.

MCCARTNEY Y fue así. Subimos, hicimos dedo, nos llevó un camionero y Mal, el plomo, arregló la van. Así fue nuestra carrera. Supongo que así terminé siendo músico y compositor: “Algo ocurrirá”.

SWIFT Es lo mejor.

MCCARTNEY Es tan estúpido que es brillante. Es genial para cuando estás en un ataque de pánico, pensando “Dios mío” o “Ah, ¿qué voy a hacer?”.

SWIFT “Algo ocurrirá”.

MCCARTNEY Bueno, gracias por hacer esto; estuvo muy divertido.

SWIFT Sos el mejor. Fue fantástico. ¡Esas historias fueron muy buenas!

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