Una borrachera junto a Astrid

John Lennon y Cynthia se encontraban de vacaciones a París, celebrando su luna de miel atrasada, sin su hijo Julian. Estaban hospedados en el hotel George V y pasaron 3 días en la ciudad. Uno de dichos días, se encontraron con Astrid Kirchherr, con quien tuvieron una tremenda borrachera, como narra Cynthia en su libro «John»:

Aunque John ganaba más que suficiente dinero para poder permitírselo, ambos sentíamos de algún modo que no deberíamos estar allí, que podían descubrirnos y echarnos. La opulencia del hotel más grandioso de París estaba tan lejos de todo lo que habíamos conocido hasta entonces que costaba creer que ahora estuviera a nuestro alcance. Decididos a aprovechar el tiempo al máximo, vimos todo lo que pudimos de París: subimos a la Torre Eiffel, contemplamos el Arco del Triunfo y exploramos Montmartre. John, siempre generoso y ahora disfrutando de tener dinero, quería mimarme. Me compró montones de regalos, entre ellos un precioso abrigo gris, una bonita boina blanca y una botella de Chanel Nº 5.

Un par de días después de nuestra llegada regresamos al hotel y encontramos un mensaje de Astrid. Estaba en París por unos días y había oído que nosotros también estábamos allí. La llamamos y esa misma noche quedamos con ella y una amiga para lo que acabó siendo una noche de excesos. Los cuatro fuimos de un bar de vinos a otro, bebiendo enormes cantidades de áspero vino tinto. Fue maravilloso volver a verla. Hacía casi un año que John no iba a Hamburgo y dos años y medio que yo no la veía, así que teníamos mucho de qué ponernos al día.

Cuando amaneció, los cuatro estábamos tan borrachos que apenas podíamos caminar. Regresamos tambaleándonos al alojamiento de Astrid, donde aún conseguimos beber otra botella de vino antes de desplomarnos todos juntos en la única cama de Astrid. Increíblemente, los cuatro dormimos allí, apilados como sardinas, hasta que por la mañana, con una resaca feroz, John y yo regresamos arrastrándonos a nuestro hotel.

Poco después volvimos a Liverpool. Tenía muchas ganas de ver a Julian, pero también estaba triste: casi en cuanto aterrizáramos, John volvería a marcharse.

— Cynthia Lennon

0 0 estrellas
Calificar esta nota

Subscribir
Notificación de
0 Comentarios
Retroalimentación Inline
Ver todos los comentarios