Tras un proceso legal que comenzó gradualmente en 2018, Paul McCartney logró recuperar oficialmente su 50% de los derechos de autor del catálogo musical de sus composiciones Lennon/McCartney, aunque exclusivamente para el territorio de Estados Unidos.
Esta reversión de derechos fue posible gracias a la Ley de Derechos de Autor de 1976, que permite a los creadores reclamar la propiedad de sus obras 56 años después de su publicación. Para evitar una batalla judicial interminable, McCartney y Sony Music Publishing llegaron a un acuerdo confidencial en 2017 que finalmente se consolidó hoy, lo que devuelve a Paul el control de himnos mundiales como “Yesterday”, “Hey Jude” o “Let It Be”, en los Estados Unidos.

