En un hecho casi surreal para los fanáticos de Los Beatles, Paul McCartney fue visto sorpresivamente en Liverpool, a bordo de una camioneta que lo llevaba a través de las calles de la ciudad, hablando por teléfono a través de una videollamada. Apenas fue captado por algunos seguidores, un detalle no pasó desapercibido: la persona en la línea era Ringo Starr.

