Actuación en el Memorial Coliseum de Dallas, Texas. Fue el único concierto de Los Beatles en dicha ciudad.
Cuando el grupo llegó a Dallas, los llevaron al Cabana Motor Hotel, que entonces era propiedad de Doris Day. Se produjeron escenas caóticas fuera del Cabana, donde las fans brincaban a la fuente para tratar de entrar al hotel, porque tenía las entradas bloqueadas. Los aficionados presionando con tanta fuerza contra una puerta de cristal que se rompió hiriendo severamente la cara de una fanática. El viaje de los Beatles desde su coche hasta la entrada trasera del edificio resultó igualmente peligroso.
