Paul desata un escándalo mundial al admitir en una entrevista concebida al Daily Mirror que ha tomado drogas alucinógenas (LSD) con animo de experimentar sus percepciones extrasensoriales.
El tema es tratado en profundidad por otros medios, provocando una gran polémica.
Una entrevista, realizada por ITV en el jardín trasero de la casa de Paul en Cavendish Avenue un día después de su cumpleaños, se emitiría en Gran Bretaña más tarde esa misma noche. McCartney se convirtió en la primera estrella del pop británico en admitir públicamente que había consumido LSD.

