Los Beatles trabajan en Revolution, con Yoko Ono presente de aquí­ en adelante

Nueva sesión de grabación de Revolution (La que luego serí­a renombrada Revolution 1 en el disco) en el estudio 3 de Abbey Road Studios. Comenzando con la toma 18 de la noche anterior, que dura 10 minutos, 17 segundos, Los Beatles agregan sobregrabaciones de bajo, dos voces de John Lennon, y los coros de George y Paul. La grabación de Revolution tomó más de lo previsto, en parte por una «presión» por parte de Paul y George por hacerla más rápida y agresiva, y por otra, porque John no estaba satisfecho con su voz, además que no terminaba de cuadrar el final de la canción.

Al final de la sesión, después de que se hayan agregado numerosas sobregrabaciones y que Paul McCartney haya añadido su línea de bajo, los últimos seis minutos de la canción se han convertido en una interferencia caótica y aleatoria.

En las últimas vueltas de la canción, Lennon pasa de gritar repetidamente «alright» a simplemente gritar, y su novia Yoko Ono entra en escena; ella y John gimiendo, y Yoko hablando y hablando frases al azar como «you become naked», que luego se utilizarían en el pegote «Revolution 9».

La presencia de Yoko tendí­a a inhibir a los otros Beatles y a reprimir la extraordinaria relación que habí­an tenido hasta entonces. En el peor de los casos, Paul o George dejaban aflorar su resentimiento, John se poní­a a la defensiva y las tensiones se exacerbaban aún más. — Pete Shotton

Esta fue la primera sesión de grabación a la que asistió Yoko Ono (que no sea como invitada), y estará en casi todas las demás sesiones de grabación de los Beatles hasta que el grupo se separe.

A la tarde siguiente, George Martin, Phil y yo estábamos sentados en la sala de control charlando tranquilamente cuando de pronto John irrumpió por la puerta, con las prisas habituales. Le seguía una japonesa menuda con una cámara de fotos colgada al hombro. Ignorándonos totalmente, John la sentó en una silla delante del cristal de la ventana, y luego salió disparado de la sala en dirección al estudio, donde el resto de los Beatles esperaban pacientemente a que empezara la sesión. La japonesa se quedó sentada y nos sonrió, pero no dijo ni pío. Un instante más tarde, John volvió a entrar; se había dado cuenta de que había olvidado decirnos algo. «Esta es Yoko», dijo sin aliento, y le dio un beso en la mejilla antes de volver a desaparecer por la puerta. Así es como nos presentaron a la novia y futura esposa de John, Yoko Ono.

Durante las dos horas siguientes, Yoko estuvo sentada en silencio con nosotros en la sala de control. Debió ser todavía más incómodo para ella que para cualquiera de nosotros. La habían puesto en una situación embarazosa, plantificada delante del cristal de tal modo que George Martin y yo teníamos que alargar el cuello por encima de ella para poder ver a los otros en el estudio y comunicarnos con ellos. Así, ella pensaba que la estábamos mirando todo el rato. Cada vez que nos veía mirar en su dirección nos dirigía una sonrisa educada y tímida, pero no llegó a decir nada y tampoco hiz ninguna foto. Al cabo de un momento, empecé a sentir lástima de ella.

Por fin John reunió el coraje suficiente para llevársela al estudio. Tomando a Yoko de la mano, la sacó de la sala de control y la llevó a la pequeña zona de grabación donde los otros tres Beatles estaban ensayando. Al principio la ignoraron por completo. Primero John la sentó al lado de Mal. Algo más tarde, él le hizo un gesto y ella se colocó a su lado… y allí permaneció durante el resto de la carrera de los Beatles.

— Geoff Emerick, El Sonido de Los Beatles

Los últimos seis minutos del collage de sonido finalmente se eliminarán del final de Revolution 1, y se convertirán en la base de Revolution 9. Este mix caótico contení­a muchas más «imágenes» sobre los eventos que Lennon no pudo terminar de describir en su canción, al puro estilo de sus experimentaciones junto a Yoko en su disco Two Virgins lanzado semanas antes. Era claro que en parte estos happenings estaban influenciados por la nueva artista avant garde que lo acompañaba. En este punto, John está muy interesado en que Revolution sea el próximo sencillo de Los Beatles.

Paul no ocultaba su desagrado ante algunas composiciones de John más atrevidas, como Revolution o Revolution 9. Sin embargo en ese momento Revolution significaba más para John que cualquier canción que hubiera escrito en años, y estaba determinado a que fuera la cara A de la primera edición de Los Beatles con Apple Records. — Pete Shotton

Una reducción de esa toma se realizó y fue nombrada «Toma 19». Sobre ella se grabaron coros de McCartney, Harrison y Francie Schwartz, la novia de Paul, cantando «shoo-be-doo-wop«.

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