McCartney toca en el estadio de Morumbí en Sao Paulo, Brasil ante 65,000 personas como parte de su gira Up and Coming Tour. Al día siguiente tendría que repetir el plato.
Lo curioso fue, sin embargo, que al momento de abandonar el escenario, McCartney sufrió un aparatoso tropiezo con uno de sus monitores de retorno. A pesar de no ser un jovencito, se repuso de inmediato ante la sorpresa de todos los asistentes y el golpe no pasó a mayores.