Una grabación de los Beatles desata una batalla legal entre la familia Emerick y la disquera Universal Music

En un tribunal de Los Ángeles hay una batalla legal entre Universal y los herederos del ingeniero de grabación de los Beatles, Geoff Emerick, por lo que la disquera califica como «la primera grabación conocida de los Beatles».

En junio de 1962, Emerick era un adolescente que trabajaba como aprendiz de ingeniero de sonido en los estudios de EMI, rebautizados más adelante como Abbey Road. En ese entonces, los Beatles, aún con Pete Best, grabaron una cinta con los temas «Bésame Mucho», «Love Me Do», «PS. I Love You» y «Ask Me Why», en una cinta magnética que fue enviada al productor de la banda, George Martin, en la sede de EMI en Manchester Square.

A pesar que se le solicitó descartarlo, Emerick -quien no estuvo presente en la sesión- conservó la cinta entre sus posesiones. Esta fue descubierta por su familia tras su muerte, en 2018. Y ahora, Universal Music Group, dueña de EMI desde el 2012, la está reclamando.

En 1964, cuando el ingeniero de EMI, Ken Scott le alertó a Emerick sobre la existencia del demo de los Beatles. Scott notó que la cinta había sido dejada en una cancha de squash cercana, un lugar ubicado al otro lado de la calle de Abbey Road que EMI había comenzado a usar a mediados de la década de 1950 para almacenar cintas antiguas. Entonces Emerick fue a la cancha de squash, encontró la cinta y se la llevó.

El argumento de la familia Emerick

En sus documentos legales, el patrimonio de Emerick argumenta que la cancha era esencialmente un vertedero de basura, un lugar donde «las cintas iban a morir», y que al enviarla allí, EMI había abandonado legalmente su propiedad. El patrimonio dice que Scott había sido enviado específicamente allí para «desechar esas cintas descartadas en la basura», pero que en lugar de hacerlo, las «puso a un lado y se lo dijo a Emerick».

Los abogados de los herederos de Emerick están convencidos que la cinta fue prácticamente desechada y que solo él la salvó de la destrucción. Ellos afirman que si Emerick no la hubiese «rescatado», esa cinta «no existiría hoy»: «[UMG] abandonó intencionalmente la propiedad de la cinta maestra y su caja al enviarlas al otro lado de la calle a la cancha de squash para ser desechadas con propiedad igualmente abandonada«.

Además, Kenneth D. Freundlich, abogado de los Emerick, involucra documentación. Está convencido que UMG no puede demostrar una «cadena de titularidad» que pruebe que es incluso el sucesor legal de Abbey Road, y por lo tanto no tiene derecho a exigir la devolución de la cinta en primer lugar. Algo que UMG rechaza.

Finalmente, en documentos judiciales, el patrimonio reconoce explícitamente que no tiene derechos sobre la música en sí y que UMG posee los derechos de autor de las canciones, y que por ello, ya han entregado copias digitales de la música a UMG, lo que significa que la discográfica teóricamente podría lanzar las canciones sin recuperar la cinta física.

El argumento de Universal Music Group

Pero los abogados de UMG lo ven de otra manera. Ellos sostienen que siempre fue propiedad de la compañía y que no le correspondía a él conservarla. «Lo que está en juego en esta demanda es una valiosa pieza de la historia del rock and roll que fue robada«, dicen.

Establecen además, que la cancha de squash seguía siendo propiedad de la empresa y que una cinta enviada allí no estaba abandonada, sino simplemente «ya no era un trabajo en progreso».

Ken Townsend, otro legendario ingeniero de Abbey Road, dio una declaración jurada diciendo que estaba estrictamente prohibido retirar cintas de la cancha: «Si estabas empleado por una compañía, no robabas sus bienes», dijo.

Los abogados de UMG argumentan que las cintas antiguas no estaban disponibles para que alguien las tomara libremente, independientemente de si estaban marcadas para su destrucción. “Es obvio que cuando un músico o un estudio descarta una grabación no deseada, no significa que realmente la ‘abandone’ al dominio público”, escriben. “Un novelista que desecha páginas de un primer borrador manuscrito de una historia no puede posiblemente tener la intención de que un recolector de basura adquiera la propiedad del borrador y lo publique él mismo”.


El caso se complica aún más. El patrimonio también argumenta que la reclamación de UMG sobre la cinta está bloqueada por el estatuto de limitaciones, que según ellos caducó seis años después de que la cinta salió del estudio. UMG dice que eso no es cierto, que Emerick tomó fraudulentamente el demo y luego mintió al respecto, incluso cuando se le preguntó directamente sobre él mientras EMI reunía materiales para los álbumes Anthology de los Beatles en la década de 1990.

Para expertos en los Beatles como Bob Spitz, independientemente del precio real de las cintas, el hallazgo es «invaluable» desde una perspectiva histórica. «Es como encontrar otra copia original de la Constitución… es como el Sudario de Turín«, dice sonriendo.

Así, tras una audiencia judicial clave a principios de este mes, ambas partes presentarán sus alegatos ante el juez sobre los puntos clave del caso y, si la disputa aún no se ha resuelto, irán a juicio a principios del próximo año.

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