Mark McGowan, un activista británico a favor de los derechos de los animales y en contra de la inacción de los organismos de su país se comió un perro de raza corgi -el tipo de can favorito de la reina Isabel II- para protestar luego de que un grupo de personas, entre ellas el príncipe Felipe, supuestamente matara a un zorro a comienzos de año. Anteriormente también se llegó a comer un cisne como parte de un espectáculo artístico.
McGowan procedió a comerse el perro durante la emisión de un programa de radio en Londres, junto con Yoko Ono. Según el activista, el perro que se comió -que había fallecido en un criadero- «tenía un gusto realmente asqueroso» y añadió que «Yoko Ono se vió un poco extraña» al comer un trozo del animal.

