Paul McCartney ofreció por sorpresa una charla en la parte trasera de una pequeña tienda del barrio londinense del Soho en la que dio consejos de composición a cerca de 40 músicos aficionados que asistieron al encuentro. Habló sobre su carrera, el proceso de composición y el origen de algunas de sus canciones con la finalidad de inspirar a los músicos y aspirantes a cantautor.
McCartney aprovechó para explicar cómo escribió su canción «Hope for the future», que aparece en el videojuego «Destiny» lanzado el pasado septiembre. Igualmente, de cómo compuso «Blackbird», que consiste en una variación que ideó de un pequeño pasaje de la «Bourrée en mi menor» de Bach. También tuvo palabras para recordar cómo componía con John Lennon e instó a los asistentes a «practicar mucho«.
En un momento una jóven de 13 años le preguntó qué debía hacer con unas canciones que había escrito durante el verano, a lo que Paul recomendó que las grabase «Lo primero es grabarlas para tener una pequeña muestra de tu trabajo y después seguir tu camino«.