Tras haber subido una foto a sus redes, en las que se le ve celebrando su cumpleaños junto a su medio hermano Julian, Sean Ono Lennon respondió a un comentario que (innecesariamente) mencionaba las diferencias entre el amor y herencia que John Lennon dedicó a cada uno.
El autor Wesley Yang compartió la publicación y comentó cómo «un chico abandonado por su famoso papá» mientras que el otro fue «abrazado y atendido de cerca por el mismo papá, a quien luego vio asesinado cuando era un niño pequeño. Un chico heredó la mayor parte del patrimonio, el otro fue en gran medida excluido y obligado a participar en un litigio de décadas en busca de una parte comparativamente pequeña de él».
Sean Lennon no quiso dejar las cosas así y respondió «Julian y yo heredamos la misma cantidad de nuestro padre. Nuestros fideicomisos eran iguales. Aunque el suyo era ligeramente mayor, pero de forma insignificante».
No es la primera vez que Sean Lennon aclara temas relativos a la herencia de su padre, aunque a otros usuarios los ha tratado de «imbéciles» por «creer las cosas que leen».
Tras la muerte de John, Yoko Ono quedó con el control de su patrimonio. Julian tuvo que librar una batalla legal de 16 años antes de poder reclamar su herencia, que se reportó en alrededor de $20 millones. Julian luego usó una parte de su herencia para recomprar cartas y postales que él y su difunto padre se habían intercambiado, junto con letras manuscritas que su padre había escrito para canciones inspiradas en Julian, incluida «Hey Jude», después de que fueran puestas en subasta por Yoko. Desde que se alcanzó el acuerdo en 1996, Sean y Julian han mantenido una relación cercana.

