
La muy subida de tono disputa matrimonial termina hoy con Heather Mills tirando una jarra de agua sobre la cabeza de la abogada de Paul McCartney. Su gesto de rabia al saber que el juez haría públicas sus apreciaciones sobre el caso. En éstas, el juez Hug Bennett calificó a Mills de malintencionada, mientras que alabó la honestidad y el equilibrio de McCartney.
Heather habría intentado en vano impedir la publicación del documento cuando se enteró ayer que el juez sostenía que buena parte del testimonio presentado por ella al Alto Tribunal de Londres fue «no sólo inconsistente e inexacto, sino que tampoco totalmente sincero«.
Por decisión del juez, Mills tendrá que «contentarse» con 24.3 millones de libras (unos 49 millones de dólares) frente a los 125 millones (252 millones de dólares) que reclamaba a quien fue su esposo durante cuatro años. El juez dispuso también el abono de una anualidad de 35.000 libras (unos 70.000 dólares) para la manutención de la hija de la pareja, Beatrice. Esto representa la quinta parte de su pedido, pero aún así la cifra acordada implica el equivalente a unos 34.000 dólares por cada día de los cuatro años que duró el matrimonio.
«Es un escándalo«, declaró la ex modelo a la BBC.

