Ringo Starr sufre un desequilibrio emocional de tal magnitud que lo orilló a raparse la cabeza y las cejas, durante una estancia en Montecarlo. En declaraciones a la revista People comentó: «Era tiempo o de cortarse las venas o las cejas«.
Sin embargo, en paralelo, John Bonham, baterista de Led Zeppelin, dijo en una entrevista que fue él quien en realidad le había cortado el pelo a Ringo durante una jornada de exceso de alcohol al sur de Francia en sus vacaciones junto a Oliver Reed, Ringo y Peter Sellers. Los artistas acabaron todos en una comisaría después de una guerra de comida.
Se dice que Ringo Starr adoptó el look de los anteojos oscuros a partir de este incidente, mientras crecían sus cejas.




