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Pete Best es despedido de la banda

Brian Epstein habí­a citado a Pete Best esta mañana en sus oficinas de NEMS. Neil Aspinall lo llevó a recibir una inesperada noticia. Apenas la noche anterior Pete habí­a estado presentándose con la banda en The Cavern Club.

Bob Wooler: «Brian Epstein me dijo que iban a botar a Pete Best. Podí­a imaginarlo con alguien que llegase tarde constantemente o les diera problemas, pero Pete Best no era extraño y no se salí­a de la lí­nea. Me indigné y le dije ‘¿Por qué están haciendo esto?’ pero no obtuve una respuesta.«

Pete Best: «Epstein dijo que querí­a verme en su oficina la mañana siguiente. Esto era normal porque, con el teléfono de mi familia, yo organizaba planes y él me preguntaba sobre locales y precios. Fui a la mañana siguiente desprevenido y me dice ‘Los muchachos ya no quieren que estés en la banda’«.

Muere Stuart Sutcliffe

Desde que se instaló en Hamburgo con Astrid Kirchherr, su prometida alemana, Stuart habí­a estado sufriendo constantes dolores de cabeza y apagones cada vez más graves. La causa de estos seguí­a siendo incierta, aunque Stuart creí­a que eran consecuencia del exceso de trabajo.

En febrero, durante una clase de la escuela de arte, Stuart colapsó y luego abandonarí­a la educación. La familia de Astrid sospechaba de un tumor cerebral y lo envió a tomar radiografí­as, aunque no se encontró nada anormal. Dos médicos posteriormente vieron a Sutcliffe pero tampoco pudieron encontrar nada malo.

En marzo, sus dolores de cabeza y ceguera temporal habí­an aumentado en frecuencia e intensidad, cambiando incluso su estado de ánimo, que iba de la calma a una tendencia suicida. Las últimas dos semanas de su vida las pasó en la cama.

El 10 de abril, su novia Astrid Kirchherr trabajaba en su estudio fotográfico cuando recibió una llamada de su madre. Le dijeron que Sutcliffe habí­a colapsado una vez más y que lo enviarí­an al hospital. Kirchherr corrió a su casa para acompañarlo en la ambulancia, pero Sutcliffe ya estaba inconsciente, y murió en sus brazos durante el viaje al hospital.

Presentación en la Iglesia St. Paul y el primer video de los Beatles

Fue la primera de dos presentaciones para las «sesiones beat» que se presentaban en la Iglesia Presbiteriana St. Paul ubicada en North Road en Tranmere, Birkenhead.

Los Beatles fueron teloneados por The Zeroes. La entrada costaba 4 shillings. El evento duró desde las 7:30pm hasta las 11pm. Los Beatles se volverí­an a presentar en este mismo lugar un mes después.

Años más tarde, material inédito e impresionante apareció con respecto a esta presentación. Se presume que es la primera vez que los Beatles aparecen en video.

httpv://www.youtube.com/watch?v=P5Lwh6BJGyw

Brian Epstien se convierte en el manager de Los Beatles

Los Beatles se presentan en La Caverna hoy al mediodí­a. En la noche vuelven a presentarse allí­, como estelar, junto a Gerry and the Pacemakers y The Four Jays.

Tras las experiencias positivas por su acercamiento a Brian Epstein, como las mejoras en su presentación anterior, su primera sesión de fotos profesional y seguros de los resultados de su audición en la Decca, Los Beatles lo nombran oficialmente como su Manager y firman un contrato con él hoy. Epstein mantuvo el documento sin firmar, para no amarrar a los Beatles en caso las cosas no salieran como planeaban. De todos modos, el contrato quedarí­a sin efecto una vez que -más adelante- Pete Best fuera reemplazado.

Brian Epstein: «Yo no tení­a ni idea del aspecto que tení­a un contrato, y no me pareció sensato recoger las firmas de cuatro adolescentes en un trozo de papel cualquiera. No tení­a cien por cien fe en mí­ mismo de que podí­a ayudar a los Beatles de forma adecuada… Querí­a liberarles de sus obligaciones si yo sentí­a que así­ les irí­a mejor.«

Los Beatles audicionan para Decca Records

Los Beatles audicionaron para Mike Smith, un manager de la A&R en Decca Records, en los estudios de la Decca en Broadhurst Gardens, West Hampstead, al norte de Londres.

Después de conducir durante 10 horas a través de una tremenda tempestad, ya que se encontraban en pleno invierno de Año Nuevo, y tras perderse en el trayecto, llegaron a Londres aprisionados en la camioneta junto a su asistente Neil Aspinall al frente del volante y con todo su equipo incluido. Brian viajó por su parte, en tren.

La primera sesión de fotos de Los Beatles

En diciembre de 1961, Brian Epstein contactó a un fotógrafo local de bodas, Albert Marrion, para ver si podí­a tomar algunas fotos del grupo. Esta era la primera sesión de fotos profesional de los Beatles como banda, sin tomar en cuenta las fotos de Astrid Kirchherr y Jurgen Vollmer en Hamburgo, que no habí­an sido contratadas precisamente.

La cita era hoy. Los Beatles y Epstein llegaron al estudio de Marrion en 268 Wallasey Village, Wallasey, Merseyside.

Primera presentación en La Caverna

La banda se presenta por primera vez como «Beatles», en el ahora mí­tico Cavern Club de Liverpool. Tanto George como Stuart no habí­an tocado allí­ antes. Les pagaron £5.

«The Cavern era sudoroso, oscuro, ruidoso y excitante«, recordó Paul McCartney en The Beatles Anthology. «Como suele suceder, no empezamos con gran audiencia pero luego la gente comenzó a saber de nuestra existencia«, dijo.

George llegó en jeans, y estos estaban prohibidos. Sólo lo dejaron entrar por tratarse de uno de los músicos.

«Welcome Home»

Los Beatles -con Chas Newby en el bajo- se presentan en el Litherland Town Hall de Liverpool en un evento llamado «Welcome Home» en alusión a su regreso de la gira de Hamburgo. No esperaban en absoluto la acogida que tuvieron una vez que llegaron al evento. La multitud los aclamaba por primera vez.

John Lennon en 1967: «Repentinamente éramos un wow. Imagina, 70% de la audiencia pensaba que éramos un wow alemán, pero eso no nos imporaba. Incluso en Liverpool, la gente no sabí­a que éramos de Liverpool. Pensaban que éramos de Hamburgo. Decí­an «Jesús, hablan muy bien el Inglés!» lo cual hací­amos, por supuesto, siendo ingleses… fue esa tarde que realmente salimos de nuestra coraza y nos dejamos llevar. Nos paramos ahí­ siendo aclamados por primera vez. Fue aquí­ que empezamos a pensar que éramos buenos. Arriba en Hamburgo pensábamos que éramos «Ok», pero no lo suficiente buenos. No fue hasta volver a Liverpool que nos dimos cuenta la diferencia y vimos lo que nos habí­a pasado mientras todo el resto estaba tocando la mierda de Cliff Richard.«